Secuestro de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales
El pasado 18 de mayo, el Estado de Israel llevó a cabo una serie de operaciones militares en aguas internacionales en contra de la Flotilla Global Sumud. Tres ciudadanas mexicanas, Sol González Eguia, Violeta Núñez Rodríguez y Paulina del Castillo Poblano y dos ciudadanos mexicanos, Diego Vázquez Galindo y Al Muatasem Belah Al Wiraikat Flores, fueron secuestrados en estas operaciones por el ejército de Israel, junto con más de cien ciudadanas y ciudadanos de otras nacionalidades. La incursión israelí en aguas internacionales constituye una violación al derecho marítimo internacional y a los derechos humanos de las personas a bordo, quienes ejercían su legítimo derecho de arribar a las costas de Gaza ¾uno de los territorios de Palestina, reconocido como Estado independiente por 157 naciones¾ en una misión de total vocación humanista.
Estas operaciones obedecen a una estrategia
militar más amplia llevada a cabo, de manera sistemática, por Israel para
frenar las iniciativas internacionalista que se oponen al genocidio en curso. El
genocidio ¾que es también un ecocidio y una continuación
de la Nakba, la cual inició hace 78 años¾ hunde sus raíces en el proyecto colonialista
de asentamiento que dio origen al Estado de Israel. Dichas operaciones que son,
al mismo tiempo, parte de un plan de genocidio y guerra en contra del Líbano,
Irán, Siria, Iraq y Yemen, han puesto en riesgo la seguridad y la paz
internacional y han incrementado, de manera alarmante, la posibilidad del uso
de armas nucleares. Así, Israel ha actuado en todo momento de manera ilegal,
pero coordinada con los Estados Unidos. Muchos perpetradores del genocidio ¾aunque sin duda no los suficientes¾ son hoy en día prófugos de la justicia
internacional.
Por otra
parte, hemos escuchado una y otra vez a altos mandatarios mexicanos hacer
referencia a la Doctrina Estrada y al principio de no intervención para
condenar a Israel, pero sin realizar ninguna acción concreta. Si bien el
gobierno federal ha reconocido públicamente que Israel comete el crimen de
genocidio, no se actúa consecuentemente en materia de política exterior, tanto
en las comisiones de relaciones exteriores de ambas cámaras como, de manera
especial, en la Secretaría de Relaciones Exteriores. No actuar ante la
violación de la soberanía de otros países vulnera la propia soberanía nacional.
El Estado mexicano está obligado, por sus propias leyes, no sólo a intervenir
de inmediato para garantizar la integridad de los y las connacionales secuestradas,
sino también a romper relaciones con el Estado de Israel por cometer crímenes
de guerra, de lesa humanidad y genocidio.
Es inadmisible que
continúe un tratado bilateral de libre comercio entre ambas naciones, el cual
está siendo particularmente útil para el sector de la industria armamentista y
de seguridad israelí en México. Exigimos al Estado mexicano acciones urgentes que
garanticen el inmediato retorno, en condiciones de integridad física y
psicológica, de los y las compañeras secuestradas por Israel. Asimismo,
exigimos la ruptura de relaciones con Israel por actuar sistemáticamente en
contra de la ciudadanía mexicana, por intentar violentar la soberanía nacional
y por violar el derecho internacional. Además, el Estado debe asegurar que el
sector privado corte también relaciones con Israel, en particular con las
empresas de seguridad.
Nos oponemos a la manipulación circunstancial
de los principios que rigen a la política exterior mexicana. La neutralidad y
la inacción ante un genocidio son complicidad.
Académicxs con Palestina contra el genocidio
